Cerca de un hospital en Valencia más o menos a unos 50 metros de un Hospital, dejó un jefe a su trabajador por ser ilegal y nop estaba dado de alta en la Seguridad Social, asi fue dejado un inmigrante de 33 años nacionalidad boliviana, este trabajador perdió su brazo en una maquina de amasar.
El joven, de origen boliviano, que afirmó encontrarse "bien" y sin "miedo" a su jefe, llevaba trabajando en este empresa de Gandia algo más de un año y medio, sin contrato de trabajo, al igual que el resto de los compañeros, asi lo asegura su hermana Silvia.
En el momento del accidente, el joven intentaba "hacer su faena, como todos los días", según comentó Silvia, ya que se encontraba amasando 40 kilogramos de harina y, cuando se le cayó una bolsa, se le quedó enganchado el brazo izquierdo en la máquina. Según su hermana, "perdió el brazo, pero la máquina podía haberle tragado si no la hubiera apagado".
Tras el incidente, el jefe del joven lo subió a su vehículo y dijo de llevarlo al hospital San Francisco de Borja de Gandia, aunque unos 50 metros antes de llegar, le obligó a bajar y lo abandonó en plena calle, "mientras perdía mucha sangre". La hermana afirma que el empresario se comportó de esta manera porque "no tenía permisos ni licencias" y, además, "tenía a sus trabajadores sin contrato, sin papeles".
Un viandante fue el que ayudó al joven a llegar al servicio de Urgencias del hospital de Gandia, y una vez allí los médicos se pusieron en contacto con el cirujano Pedro Cavadas y su equipo para ver si le podían reimplantar el brazo.
Tiraron el brazo a un contenedorPor este motivo, los facultativos trasladaron al joven hasta el Hospital Virgen del Consuelo de Valencia, donde el doctor Cavadas no pudo hacer nada por reimplantarse el brazo, puesto que éste "se encontraba en muy mal estado, ya que los empresarios, tras lo ocurrido, lo tiraron a un contenedor", denunció Silvia, quien también recordó que "limpiaron todo para no dejar restos de nada".
Tras lo ocurrido, Silvia ha anunciado que "esto no puede quedar así", y que está estudiando con CCOO presentar una denuncia contra el empresario para el que trabajaba su hermano. Lamentó que vienen de Bolivia, "dejando a la familia, para buscar una vida mejor" pero, en este caso, "no es una vida mejor, ya que ha perdido un brazo, su herramienta de trabajo".
En estos momentos, Silvia ha afirmado que desconocen si al final se le podrá practicar un trasplante a su hermano, porque depende de si hay algún donante compatible.
La Guardia Civil de Gandia dejó en libertad a los jefes, según fuentes de la invsetigación, el pasado por un delito contra los derechos de los trabajadores.