Los rumores no dejan de ser rumores, pero en estos momentos le echan leña a un fuego que hace mucho está ardiendo pues pareciera que fue ayer cuando el paparazzi Ángel Mora se quejó de que sus guardaespaldas (por instrucciones del cantante) le quitaron con uso de violencia la cámara con la que lo había fotografiado en un selecto restaurante de Miami Beach.
En ese entonces ya Mora había dejado ver que Luis Miguel y sus guaruras tenían problemas para controlar su temperamento, algo que ahora le tocó a William Hardy y Joan Mason confirmar. Es que, acostumbrado a que el mundo (o mejor dicho Latino América) se derrita a sus pies el 'sol de México' supuestamente se molesto cuando Hardy no lo reconoció.


