Diariamente consumimos papel sin darnos cuenta de la gran cantidad, ¡y coste!, que supone a lo largo de año. Al reducir el uso de papel se evita la generación de residuos, el consumo de los recursos naturales (madera, agua, energía) y los problemas de contaminación que lleva aparejada la producción de papel.
La importancia de reutilizar:
Reducir el consumo de papel es, por tanto, la mejor opción medioambiental.
El papel usado por una cara, las carpetas, los sobres y muchos otros materiales de papelería se pueden reutilizar para el mismo uso que tenían o para otros.
Establecer un mismo sistema ordenado para la reutilización del papel
Escribir borradores:
Tomar notas en reuniones, de llamadas telefónicas, etc.
Hacer cuadernos de notas: grapa varias hojas o encuadérnalas.
Dibujar: ya sea en la oficina o quizás alguien tiene niños que pueden utilizarlo.
Procura utilizar clips para unir papeles en limpio en lugar de grapas, ya que cuando se reutiliza el papel las grapas dejan las hojas arrugadas y pueden atascar las máquinas.