El dinero cuesta ganarlo Se fundamenta en la frase bíblica: "te ganarás el pan con el sudor de tu frente". Y en otra más popular que dice:
"Dios aprieta pero no ahoga". Crea el hábito de luchar y de sacrificarse mucho para ganar todo el dinero que se necesita. Se vive con la angustia de
no tener suficiente. Con demasiada frecuencia las cuentas bancarias se encuentran en números rojos. No se puede llegar a fin de mes con un
sobrante. Imposibilidad para ahorrar.
El dinero lo compra todo Representa el síndrome del niño mimado. Se concibe el dinero
como un arma de poder. Produce Codicia. Se intenta comprar con dinero el amor y el reconocimiento de los demás. No se percibe el valor espiritual de
la Vida ni de las Personas. Crea la necesidad de ganar más y más dinero para poder continuar gastándolo y derrochándolo. El estrés se hace inevitable y el vacío espiritual es enorme.