Mi madre mi mejor amiga II
Y no sabes cuanta falta me hace ahora su presencia, cuánto no daría por sentir las caricias que con tanto amor me prodigaba, y que rechazaba porque 'ya no era un niño'; ó cuánto me pesa no haber escuchado todos los consejos que me daba, cuando con torpeza le decía: 'Yo sé lo que hago' y por ello cometí muchos errores. Ay amigo, si supieras ahora como la busco y ahora es mi mejor amiga.Si quieres saber de esta historia tendrás la segunda parte, lo podrás encontrar en las siguientes semanas.


