Su compañero de equipo Edwin van der Sar iba por detrás de él en su Bentley, pero el portero no se vio involucrado en el accidente en el que Cristiano destrozó su coche.La carretera fue cortada al tráfico para proceder a la limpieza de los restos del vehículo y llevar a cabo la investigación, aunque el jugador dio negativo en el control de alcoholemia y pudo entrenarse con sus compañeros.
No se sabe con certeza cuál era el modelo exacto del coche de Cristiano, ya que el jugador es un gran amante de los coches y tiene una gran colección.
Su colección la conforman un BMW X5 4.8, Ferrari F430, y un precioso Bentley GT Convertible. Estos pequeños y hermosos carritos solo se los podrían comprar si poseen en su bolsillo nada y nada menos que 80,000 € por un coche.


